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Editorial



Paz interna



La paz de Dios llena mi corazón.

 

Un río vibrante fluye sobre rocas y alrededor de troncos caídos. Es una corriente de poder y energía. Mas en el fondo del río el agua es tranquila, lo que fortalece y apoya la actividad apresurada que se lleva a cabo en la superficie.

 

En lo profundo de mi ser existe un centro de paz —una fortaleza callada que me da el poder y la energía para ir en pos de mis sueños y metas. Cuando oro, suscito la paz en mí. Confío en la fortaleza y la estabilidad que me provee la presencia de Dios. Aunque las circunstancias externas parezcan turbulentas, sé que puedo contar con la quietud que yace en el centro de mi ser, donde la paz de mi alma no puede ser perturbada.

 

Escucharé lo que hablará Jehová Dios, porque hablará paz a su pueblo. —Salmo 85:8

Que la paz que dejo Jesus Cristo este con vosotros para siempre como dijo hermano Amen y una gran bendicion para ti y tu familia.

 

 

                                                                                                  Raul Antonio

 

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